Magnífica finca de 31.000 m2, de los cuales 8.000 m2 están en producción de mangos, ideal para desarrollar un proyecto de restaurante con encanto, camping rural, glamping o turismo experiencial, en un entorno natural privilegiado y con excelentes accesos. La propiedad cuenta con una construcción de 240 m2 en una sola planta, fácilmente adaptable a restaurante, salón de eventos, casa rural o recepción para complejo turístico. Su amplio espacio diáfano con cocina integrada conecta directamente con una terraza cubierta de 32 m2, perfecta para comedor exterior o zona chill-out con vistas. Dispone actualmente de 2 dormitorios y 3 estancias polivalentes, que permiten una reconfiguración flexible para alojamientos, almacén, oficinas, salas comunes o ampliación de aforo. Los 2 baños completos y el cuarto de lavado facilitan el uso intensivo propio de una actividad comercial. En el exterior destaca una zona de porche y barbacoa de 96 m2, ideal como terraza principal de restaurante, zona de eventos o área común para huéspedes, con gran capacidad y excelente integración en el paisaje. Uno de los grandes valores de la finca es su abundancia y autonomía hídrica, imprescindible para cualquier proyecto turístico o de restauración: Agua de comunidad de regantes Pozo propio Manantial natural Balsa con capacidad aproximada de 1.000.000 de litros El entorno ofrece vistas abiertas a la montaña y al mar, situándose a tan solo 4 km de la costa, lo que multiplica su atractivo turístico. Además, existe la posibilidad de dividir la edificación en dos viviendas, ideal para combinar explotación y vivienda privada o ampliar la oferta de alojamiento. Acceso inmejorable, completamente asfaltado y a solo 1 minuto de la Autovía del Mediterráneo, un factor clave para la viabilidad comercial y la captación de clientes. Una propiedad con ubicación, recursos y superficie difíciles de encontrar, perfecta para quienes buscan invertir en un proyecto de hostelería o turismo rural con altas posibilidades de éxito.