En la misma Plaza de la Iglesia de Altea, uno de los rincones más emblemáticos y con más encanto del casco antiguo, se encuentra este acogedor apartamento de 76 m². La vivienda se distribuye en dos dormitorios, un baño completo y un salóncomedor con la cocina integrada, creando un espacio abierto y luminoso. El apartamento está equipado con armarios empotrados, ventanas de doble acristalamiento, aire acondicionado y chimenea, ofreciendo confort durante todo el año y un ambiente cálido y agradable. Una oportunidad única para disfrutar del corazón histórico de Altea, rodeado de calles pintorescas, restaurantes, arte y el ambiente característico de este enclave tan especial.