Se transmite un establecimiento a pie de calle con una superficie registrada de 36 metros cuadrados útiles, concebido como una opción interesante para desarrollar una actividad propia o trasladar un negocio a un entorno más práctico y visible.
El inmueble destaca por su fachada con cristalera de casi tres metros lineales, lo que favorece tanto la exposición del producto o servicio como la entrada constante de luz natural durante buena parte del día, gracias a su orientación meridional. Esta característica aporta una imagen abierta y luminosa que resulta especialmente atractiva de cara al público.
El espacio principal presenta una configuración alargada, con algo más de tres metros de anchura y alrededor de diez metros de profundidad, lo que permite una distribución flexible según las necesidades de cada actividad. La altura interior no es uniforme, ya que combina dos cotas distintas, generando un ambiente con personalidad y posibilidades de diferenciación de ambientes. Actualmente se articula en una zona destinada a recepción o atención y otra más reservada para tareas internas.
Como valor añadido, dispone de un nivel superior tipo altillo que prácticamente replica la superficie inferior, incrementando notablemente el aprovechamiento total. En esta planta se ubica un baño completo con plato de ducha, lo que facilita su uso como despacho, archivo, sala privada o espacio auxiliar.
Cuenta con climatización mediante equipo de aire y conexión preparada para fibra óptica. El suministro energético es eléctrico en su totalidad, aunque existe la alternativa de incorporar gas si el futuro propietario lo considera oportuno.
Se trata de un inmueble adaptable a múltiples actividades —comercio minorista, consulta profesional o pequeño estudio— que ofrece visibilidad, funcionalidad y margen para personalizar el espacio según el proyecto que se quiera desarrollar.