4 minutos andando al centro y 600 metros de la playa más cercana. Para un piso de 72 metros, la ubicación hace mucho trabajo, y en el mercado actual eso tiene un valor que no para de crecer.
Exterior y luminoso, con dos habitaciones, baño, cocina y salón comedor con aire acondicionado. La terraza aporta ese espacio al aire libre que en un piso de este tamaño marca la diferencia entre una vivienda funcional y una vivienda que se disfruta de verdad. El edificio cuenta con ascensor, lo que facilita el acceso y suma comodidad en el día a día.
Una propuesta equilibrada que funciona en dos direcciones: como hogar para una pareja o familia pequeña que quiere vivir cerca del mar y del centro sin complicaciones, o como inversión en una ubicación con demanda de alquiler constante y recorrido de revalorización real.
72 metros bien aprovechados, el centro a cuatro minutos y la playa a menos de diez. Hay pocas ecuaciones tan claras como esta.