Situado en la novena planta de una finca cuidada con ascensor, este ático destaca por una reforma integral que prioriza la entrada de luz natural y la fluidez de los espacios. La vivienda se define por su orientación sur, lo que garantiza una luminosidad constante durante todo el día en las zonas principales.
Al entrar, nos recibe un espacio diáfano que integra el salón, el comedor y una cocina abierta de diseño lineal. Esta distribución elimina barreras visuales y facilita la ventilación cruzada. Desde el salón se accede directamente a la terraza orientada al sur, ideal para quienes buscan un espacio exterior privado y funcional.
La zona de noche está compuesta por tres habitaciones dobles, una tipología difícil de encontrar que asegura amplitud en todos los dormitorios. La suite principal cuenta con su propio baño privado, mientras que el resto de las estancias se sirven de un segundo baño completo equipado con plato de ducha.
Un detalle diferencial de este ático es su zona de lavadero de grandes dimensiones. Se accede a través de una de las habitaciones y ofrece un espacio de almacenamiento y gestión de la colada fuera de la vista de las zonas comunes, aportando un orden extra a la vivienda.
La reforma no es solo estética, sino también técnica. El piso está equipado para ofrecer el máximo confort y eficiencia:
Sistema de calefacción y refrigeración mediante splits de aire acondicionado con tecnología inverter, carpintería de aluminio de alta calidad que garantiza el aislamiento térmico y acústico, instalación de descalcificador general y sistema de ósmosis en la cocina para consumo de agua pura.
En definitiva, se trata de una pieza única por altura y estado de conservación, diseñada para quienes valoran la practicidad de una reforma moderna y el privilegio de vivir en un último piso con vistas y sol directo.