Casa adosada de piedra de tres plantas situada en pleno casco antiguo de Moià. Con una superficie construida de 225 m², la vivienda necesita una reforma integral, incluyendo la rehabilitación de la cubierta, todas las instalaciones y la redistribución completa de los espacios interiores. En la planta baja, de aproximadamente 75 m², encontramos suelos de losa de piedra y estancias antiguamente destinadas a cuadras, con poca iluminación natural. En esta planta también hay un baño completo con bañera. En la parte posterior se accede a un jardín de unos 70 m² orientado al este, ideal como espacio exterior privado. La primera planta cuenta con un espacio central con chimenea que antiguamente hacía función de cocina-comedor. A ambos lados se distribuyen varias estancias que pueden destinarse a dormitorios o salas de estar. Una de ellas tiene salida a una terraza de unos 15 m² con vistas al jardín. En esta planta también se encuentra un baño auxiliar. En la segunda planta, bajo cubierta, se distribuyen tres espacios diferenciados, con las zonas laterales adaptadas a la pendiente del tejado. La vivienda no dispone de calefacción ni cerramientos actuales. Los suelos son de piedra en la planta baja y de gres en las superiores. La estructura combina vigas de madera, con presencia de bóveda catalana en algunas zonas de la planta baja, y muros de carga de piedra, lo que aporta carácter y autenticidad al inmueble. Una propiedad con gran potencial para rehabilitación en una ubicación privilegiada dentro del núcleo histórico del pueblo.