Hay viviendas que se construyen.
Y hay otras que nacen de una idea.
En esta propiedad todo parte de una decisión poco común: crear una piscina natural diseñada a medida como verdadero eje del proyecto. No es un añadido ni un elemento decorativo. Es el corazón de la vivienda.
Roca integrada, vegetación, cascada y una lámina de agua que transforma el jardín en un pequeño paisaje privado. Durante el día, la luz y el agua crean una sensación de oasis. Al caer la noche, la iluminación y el sonido de la cascada convierten el espacio exterior en un ambiente único, casi más cercano a un resort que a un jardín residencial.
Aquí el exterior no rodea la casa.
La casa responde al exterior.
La vivienda, con 111 m2 construidos, mantiene una arquitectura contemporánea, equilibrada y coherente con esa visión. Espacios funcionales, líneas limpias y una distribución pensada para que interior y exterior se integren con naturalidad.
Nada compite. Nada distrae.
Todo acompaña.
El resultado no es ostentoso.
Es carácter.
Esta propiedad no está pensada para quien busca algo parecido a lo de siempre.
Está pensada para quien entiende que hay viviendas que simplemente no existen dos veces.
Información ampliada disponible EXCLUSIVAMENTE para compradores finales.