Aquí no vienes solo a ver una finca.
Vienes a imaginar lo que puedes hacer con ella.
En esta finca rústica en Callosa d’en Sarrià, lo primero que llama la atención es lo evidente: la tierra funciona.
Aguacates en producción, nísperos, manzanos, albaricoques, parras, plataneras… incluso algunos mangos. No es una parcela vacía: es un terreno vivo, con trabajo hecho y potencial real.
Con unos 4.700 m², orientación sur y sol durante todo el día, es el tipo de finca que quien busca campo de verdad reconoce al momento.
Dispone de agua por conteo automatizado
Balsa de riego (para rehabilitar)
Casita de aperos
Buen acceso hasta la finca
Parcialmente vallada, con portón
El terreno tiene zonas algo inclinadas, típico de la zona, pero perfectamente aprovechables y ya trabajadas.
Además, hay espacio suficiente para montar un pequeño corral, cultivo propio o incluso un proyecto más personal vinculado a la naturaleza.
Ubicada a unos 10 minutos en coche del centro, en una zona tranquila cercana al cementerio, lo que permite desconectar sin estar aislado.
No es una finca “de postal”.
Es una finca de verdad.
De las que pueden darte cosecha, tranquilidad… o ambas.[IW]