Hay lugares que no necesitan exagerarse.
Este es uno de ellos.
A solo 2 km del pueblo de Relleu, en dirección a Aigües, se extiende esta finca rústica de 87.000 m², rodeada de montañas y abierta al horizonte. Desde distintos puntos del terreno, las vistas al Puig Campana y al mar convierten cada parada en un mirador natural.
La finca cumple normativa para construcción, lo que permite proyectar una vivienda integrada en el entorno, sin renunciar a privacidad ni paisaje. El terreno, amplio y variado, ofrece espacio de sobra para crear un proyecto personal: una casa de campo, una finca autosuficiente o simplemente un lugar donde el tiempo se mide de otra forma.
Aquí no hay ruido, ni prisas, ni vecinos pegados.
Hay cielo, tierra y una sensación constante de amplitud.
Un lugar pensado para quien no busca una parcela más, sino un territorio propio en uno de los entornos más auténticos de la Marina Baixa.[IW]