Un Hogar que mira al Mediterráneo
Hay hogares que no se buscan: se descubren. Viviendas que, desde el primer instante, despiertan una emoción difícil de explicar. Esta propiedad, situada frente a la playa del Postiguet, pertenece a ese selecto grupo de lugares donde el Mediterráneo no es una vista, sino un modo de vida.
Con 12 metros de fachada directa al mar, cada amanecer se convierte en un espectáculo privado. La luz entra a raudales, se desliza por los techos altos y recorre las estancias con la serenidad de quien sabe que está en un lugar privilegiado. Tres piezas —el salón comedor y dos dormitorios— se abren al horizonte azul, creando una conexión íntima con el mar que muy pocas viviendas pueden ofrecer.
La propiedad conserva su estado original, un lienzo perfecto para quienes desean diseñar un hogar a su medida. Su planta rectangular invita a imaginar espacios amplios, líneas limpias, ambientes abiertos y una reforma que potencie aún más la luz y las vistas. La distribución actual incluye un hall de entrada, cocina independiente, cuatro dormitorios y dos baños completos, uno de ellos en suite. Cada rincón guarda la promesa de una transformación elegante y personal.
Como valor añadido, la vivienda incluye plaza de garaje en el mismo edificio, un auténtico tesoro en esta zona tan codiciada.
Pero lo que realmente convierte esta propiedad en una oportunidad única es su ubicación incomparable: frente a la arena del Postiguet, a un paso del centro de Alicante, del puerto, del Castillo de Santa Bárbara y de todos los servicios. Aquí, la ciudad y el mar conviven en equilibrio perfecto. Aquí, cada día puede empezar con un paseo por la orilla y terminar con la brisa mediterránea entrando por las ventanas.
Un hogar para quienes buscan algo más que metros cuadrados: buscan una vida frente al mar, una luz que no se apaga y un lugar donde cada detalle pueda ser creado a su gusto.