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calabaza
Hogar ecológico 21 septiembre 2026

¿Cómo cultivar calabazas?


Las calabazas son una de las hortalizas más apreciadas: descubramos, paso a paso, cómo cultivarlas de la mejor manera.
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Raquel González

Colaboradora Externa de Indomio.es/news

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La calabaza es una hortaliza de forma inconfundible y con un perfil aromático único, un símbolo del otoño, un ingrediente para sopas y postres y también un elemento decorativo que puede utilizarse de distintas maneras. Pero ¿cómo se cultiva?

Desde la elección de la variedad hasta la siembra, pasando por el cuidado del suelo y el riego, hasta llegar al momento ideal para la cosecha y los riesgos que hay que evitar: aquí tienes una guía para cultivar calabazas.

La calabaza: una hortaliza versátil y sabrosa

La calabaza pertenece a la familia de las cucurbitáceas, la misma que los pepinos, los melones y los calabacines. Su origen se remonta a tiempos muy antiguos, con indicios de su cultivo ya entre las civilizaciones precolombinas. Es una planta de ciclo anual que se desarrolla rápidamente y produce frutos de gran tamaño, con una piel dura y una pulpa tierna y sabrosa.

Entre las especies más extendidas se encuentran:

Todas las variedades tienen necesidades de cultivo similares, pero presentan características diferentes en cuanto a tamaño, sabor y conservación. La calabaza también es un alimento rico en propiedades nutritivas: contiene vitamina A, betacaroteno, potasio y fibra.

Para quienes quieran embellecer su espacio verde o enriquecer su huerto doméstico con una planta vistosa y útil, la calabaza es una opción ideal.

Cuándo y cómo sembrar calabazas

El mejor momento para sembrar calabazas depende de las temperaturas, ya que esta planta necesita un clima suave y es sensible al frío. Por lo general, la siembra se realiza entre finales de abril y principios de junio, cuando las temperaturas nocturnas se estabilizan por encima de los 10-12 °C.

Existen dos formas de sembrarlas:

En ambos casos, es recomendable mantener el suelo ligeramente húmedo durante los días posteriores a la siembra. La germinación se produce aproximadamente en una semana con temperaturas superiores a 18 °C. Una vez que las plantas se hayan desarrollado bien, hay que asegurarse de que dispongan de espacio suficiente para extenderse: la calabaza es una planta trepadora o rastrera que puede llegar a ocupar varios metros cuadrados.

calabaza

Suelo, exposición y riego para cultivar calabazas

Estos son los aspectos que hay que tener en cuenta para cultivar calabazas correctamente:

Suelo

Entender cómo cultivar calabazas significa empezar por un buen suelo. Esta hortaliza prefiere suelos profundos, sueltos y bien drenados, ricos en materia orgánica.

Lo ideal es un terreno trabajado en profundidad (al menos 30 cm), al que se haya añadido compost o estiércol maduro, preferiblemente incorporado unas semanas antes de la siembra. Un pH de entre 6 y 7 es perfecto para el desarrollo de la planta. La acumulación de agua es un riesgo que debe evitarse, ya que puede provocar la pudrición de las raíces. En zonas especialmente húmedas o con terrenos compactos, puede ser útil cultivar las calabazas en bancales elevados.

Exposición

A las calabazas les gusta estar a pleno sol: una exposición soleada durante al menos 6-8 horas al día es fundamental para favorecer la floración y el crecimiento de los frutos. Una buena ventilación también reduce el riesgo de enfermedades fúngicas. En zonas sombrías o expuestas a fuertes vientos, el desarrollo será más limitado y los frutos pueden ser pequeños o deformes.

Riego

Las calabazas necesitan bastante agua, especialmente durante la fase de crecimiento de los frutos. El riego debe ser regular, evitando tanto la acumulación de agua como los periodos prolongados de sequía. Es preferible regar por la mañana o a última hora de la tarde, directamente en la base de la planta, evitando mojar las hojas para prevenir la aparición de oídio u otras enfermedades fúngicas.

Durante el crecimiento de los frutos, conviene aumentar ligeramente el riego. Al final del ciclo, reducir la cantidad de agua ayuda a mejorar la conservación de las calabazas una vez recolectadas.

Cómo saber cuándo recoger las calabazas

¿Cómo reconocer el momento adecuado para recoger las calabazas? La maduración se produce generalmente entre septiembre y octubre, aunque puede variar según la variedad y las condiciones climáticas de la temporada. Hay varias señales que conviene observar:

Las calabazas deben recogerse con cuidado, utilizando tijeras de podar o cuchillos afilados y dejando al menos 5-7 cm de pedúnculo unido al fruto para favorecer su conservación. Después de la cosecha, es recomendable dejarlas secar durante unos días en un lugar seco y ventilado: este paso mejora su conservación, que puede prolongarse incluso durante varios meses en ambientes frescos y secos.

Enfermedades y plantas que no conviene cultivar junto a las calabazas

Cuando se decide cultivar calabazas, especialmente en el huerto, también es importante tener en cuenta la prevención de enfermedades y las asociaciones de cultivos adecuadas. Las calabazas son susceptibles a numerosos patógenos, especialmente en condiciones de humedad elevada y poca ventilación.

Entre las enfermedades y plagas más comunes se encuentran:

Para reducir el riesgo, es importante no plantar calabazas cerca de otras cucurbitáceas, como pepinos y calabacines, ya que comparten las mismas vulnerabilidades. También es mejor evitar plantarlas cerca de patatas e hinojo, que podrían interferir negativamente en su crecimiento.

En cambio, son buenas las asociaciones con maíz, judías y capuchinas, que mejoran la biodiversidad del suelo y ayudan a mantener las plagas bajo control de forma natural.

Una práctica útil para el cultivo de calabazas es el acolchado, que puede realizarse con paja o mallas biodegradables: ayuda a conservar la humedad del suelo, reduce las malas hierbas y protege los frutos del contacto directo con la tierra. Cuando la planta empieza a desarrollarse, también puede ser útil despuntar los tallos para estimular la formación de los frutos y controlar el crecimiento de la vegetación.


*Este artículo ha sido escrito por Alice Bocca, se publicó por primera vez en Immobiliare.it/news y ha sido traducido por la Redacción de Indomio.es/news.

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