Colaboradora Externa de Indomio.es/news
Con los últimos días de calor parece llegar también el momento de apagarlo todo y dejarlo para el año que viene. En realidad, cómo limpiar el aire acondicionado al final del verano es una cuestión que conviene abordar precisamente ahora, antes de que la unidad interior permanezca apagada durante meses.
Veamos qué partes podemos limpiar nosotros mismos y cuándo es mejor recurrir a un profesional.
Después de un verano de uso, en la unidad interior se acumulan polvo y otros residuos. Septiembre es el momento de eliminarlos, antes de que el aire acondicionado permanezca apagado durante meses.
La limpieza del aire acondicionado al final de la temporada permite:
Sin embargo, el mantenimiento doméstico no debe confundirse con el mantenimiento técnico previsto para el equipo. Limpiar los filtros y las superficies accesibles es una tarea de mantenimiento ordinario; las revisiones e intervenciones en los componentes internos corresponden, en cambio, a personal cualificado.
Para la limpieza habitual de los filtros del aire acondicionado no hace falta llenar el armario de productos de limpieza. Unos pocos utensilios permiten ocuparse de las partes accesibles sin utilizar productos demasiado agresivos:
Precisamente el manual aclara un detalle que no es igual para todos los aparatos. Los filtros de malla convencionales suelen ser lavables, mientras que los filtros desodorizantes, de carbón activo o con otras funciones pueden requerir métodos diferentes o tener que sustituirse.
La parte que puedes limpiar en casa se limita principalmente a los filtros, el panel, las salidas de aire y las superficies exteriores accesibles. No es necesario ir más allá. Las placas electrónicas, el circuito refrigerante y los componentes no accesibles quedan fuera de la limpieza ordinaria.
Apaga el aparato y desconecta la alimentación eléctrica mediante el interruptor correspondiente. A continuación, puedes abrir el panel frontal siguiendo las indicaciones del modelo, sin forzar los enganches ni las piezas de plástico.
Una vez retirado el panel, los filtros suelen quedar inmediatamente accesibles. Extráelos con cuidado y comprueba su estado, porque una malla deformada o rasgada no recuperará su estado original con el lavado.
Si el filtro es lavable:
Con los filtros retirados tendrás más espacio para llegar a las zonas donde tiende a acumularse el polvo. Un paño ligeramente húmedo es suficiente para el panel, mientras que el cepillo ayuda a limpiar las ranuras de las salidas de aire.
El posible producto higienizante no debe pulverizarse indiscriminadamente en el interior de la unidad. Sigue las instrucciones del producto y mantenlo alejado de las placas electrónicas, las conexiones eléctricas y los sensores.
Algunos aparatos de aire acondicionado disponen de una función específica de secado o de limpieza interna. Utilízala siguiendo las indicaciones del manual.
Si el modelo permite utilizar únicamente la función de ventilación, hacer circular el aire durante un breve periodo puede ayudar a secar las superficies después de la refrigeración. En cambio, la presencia de moho visible y los olores persistentes requieren una revisión más exhaustiva.
Las hojas, las ramitas, el polvo y las telarañas pueden acumularse alrededor de las rejillas de la unidad exterior del aire acondicionado. Con la corriente desconectada, puedes retirar lo que sea fácilmente accesible y comprobar que el paso del aire esté libre.
No abras la carcasa, ya que el compresor, las conexiones eléctricas y el circuito refrigerante requieren la intervención de un técnico.
Una limpieza incorrecta puede dejar humedad en la unidad interior o dañar los filtros y los componentes más delicados. Para evitar problemas, presta especial atención a estos errores:
Si el aire acondicionado pierde agua, enfría poco incluso con los filtros limpios, sigue desprendiendo mal olor o muestra un error, es necesario recurrir a un técnico.
El problema podría estar relacionado con el desagüe de condensados o con componentes que no forman parte del mantenimiento doméstico habitual.
*Este artículo ha sido escrito por Achiropita Cicala, se publicó por primera vez en Immobiliare.it/news y ha sido traducido por la Redacción de Indomio.es/news.