Link copiato!
Link copiato!
Londres
Residencial 7 julio 2026

¿Por qué el rey Carlos abandona el Palacio de Buckingham y dónde vivirá ahora la familia real?


Estas son las razones por las que el rey Carlos ha dicho adiós al Palacio de Buckingham, qué cambiará en la histórica residencia y dónde vivirá a partir de ahora la familia real.
author-avatar
Raquel González

Colaboradora Externa de Indomio.es/news

Síguenos en: Google News

Con la publicación del Sovereign Grant Report (el documento anual que detalla las finanzas de la Corona), realizada el pasado 25 de junio de 2026, se ha confirmado oficialmente lo que se venía rumoreando desde hacía semanas: el rey Carlos III y la reina Camila no regresarán a vivir al Palacio de Buckingham. Su residencia permanente será Clarence House, situada a pocos metros de distancia.

Se trata de una decisión voluntaria, meditada y, en cierto modo, revolucionaria, ya que por primera vez desde 1837, cuando la reina Victoria convirtió el palacio en la sede oficial de la Corona, un monarca británico ha decidido no residir en él.

Así concluyen casi 189 años de tradición ininterrumpida, no por un escándalo ni por necesidad, sino por una decisión consciente que, según fuentes de la Casa Real, busca hacer Buckingham más accesible al público. El cambio no ha sido improvisado: Carlos vive en Clarence House desde 2003 y el largo proceso de renovación del palacio ha brindado la oportunidad perfecta para replantear el futuro de la residencia real.

¿Cuánto ha costado la renovación del Palacio de Buckingham?

Cuando comenzaron las obras de renovación de Buckingham Palace en 2017, ya estaba claro que se trataba de una intervención extraordinaria tanto por su magnitud como por su coste. El proyecto, conocido como Buckingham Palace Reservicing Programme, cuenta con un presupuesto total de 369 millones de libras esterlinas, financiado mediante un aumento temporal del Sovereign Grant, el fondo público que financia las actividades oficiales de la monarquía.

Las obras, iniciadas en 2017, aún no han concluido y se espera que finalicen en marzo de 2027, exactamente diez años después de su comienzo. Este largo periodo de trabajos ha sido precisamente lo que ha permitido a Carlos replantearse el futuro de su residencia.

Mientras tanto, no han faltado las polémicas. Varios tabloides británicos han señalado que el monarca podría estar cometiendo un error al tomar esta decisión. Por otro lado, los grupos republicanos y antimonárquicos han criticado el gasto de 369 millones de libras de dinero público en la renovación de un palacio en el que el rey ha decidido finalmente no vivir. Una controversia que ha alcanzado a la Corona justo cuando intentaba proyectar una imagen más abierta y transparente.

Qué se ha renovado en el Palacio de Buckingham

Las obras se han centrado principalmente en las infraestructuras menos visibles del edificio: instalaciones eléctricas, tuberías, calderas y sistemas de calefacción que no se renovaban desde la década de 1950.

Solo el cableado eléctrico que debía sustituirse sumaba 3,5 kilómetros. El objetivo principal era reducir el riesgo de incendios e inundaciones, una preocupación muy real, ya que en 2002 un cortocircuito en el ala este provocó un incendio que causó importantes daños.

Además de las instalaciones técnicas, se han renovado ascensores y servicios sanitarios, mientras que más de 10.000 piezas de la Royal Collection fueron trasladadas temporalmente para facilitar los trabajos.

El ala este, la primera en completarse, ya está abierta a los visitantes e incluye algunas de las salas de representación más espectaculares, además del famoso balcón desde el que la familia real saluda al público durante las grandes celebraciones.

De residencia oficial a atracción turística: qué cambiará

La decisión de Carlos responde a una lógica concreta. Cuando el monarca se encuentra en el palacio, las medidas de seguridad limitan considerablemente las áreas accesibles para los visitantes.

La intención es ampliar los recorridos abiertos al público, aumentar los eventos y las visitas guiadas, y transformar Buckingham en algo más parecido a un gran museo vivo que a una residencia privada.

Actualmente, el Palacio de Buckingham recibe alrededor de 700.000 visitantes al año durante su apertura estival, aunque su potencial turístico es mucho mayor.

Esto no significa que Carlos y Camila desaparezcan por completo del palacio. Seguirán teniendo acceso a sus apartamentos privados para las jornadas institucionales más exigentes, y Buckingham continuará siendo la sede de ceremonias de Estado, recepciones oficiales, investiduras y otros actos institucionales.

Sigue siendo el corazón simbólico de la monarquía británica y continuará desempeñando ese papel.

Clarence House, donde vivirán Carlos y Camila

Clarence House es la residencia en la que Carlos vive de forma estable desde 2003, año en que se trasladó allí tras el fallecimiento de la Reina Madre, que había residido en ella durante décadas.

Construida entre 1825 y 1827 por el arquitecto John Nash para el entonces duque de Clarence, futuro Guillermo IV, la residencia se encuentra en el centro de Londres, entre The Mall y St. James’s Park, a pocos minutos a pie de Buckingham Palace.

Más pequeña y fácil de gestionar en el día a día, ofrece una dimensión mucho más doméstica que el enorme palacio real.

Curiosamente, Guillermo IV, el único otro monarca que también prefirió no vivir en Buckingham Palace, eligió precisamente Clarence House como residencia, lo que convierte la decisión de Carlos III en una especie de guiño histórico.

La historia del Palacio de Buckingham

La historia del palacio comenzó en 1703, cuando John Sheffield, primer duque de Buckingham y Normanby, encargó la construcción de la llamada Buckingham House: una residencia campestre relativamente modesta para los estándares reales, situada en las afueras de lo que entonces se consideraba el centro de Londres.

En 1761, el rey Jorge III la compró por 21.000 libras esterlinas, la transformó en residencia privada de la familia real y la rebautizó como The Queen’s House en honor a su esposa, la reina Carlota, que dio a luz allí a catorce de sus quince hijos.

A comienzos del siglo XIX, Jorge IV decidió transformarla en un auténtico palacio y encargó el proyecto a John Nash. La reforma resultó tan ambiciosa que los costes se dispararon y Nash fue destituido en 1829. Su sucesor, Guillermo IV, confió la finalización de las obras a Edward Blore.

El momento decisivo llegó en 1837, cuando la joven reina Victoria ascendió al trono y convirtió Buckingham Palace en la residencia oficial de la Corona británica, una decisión que permanecería inalterada durante casi dos siglos.

Algunas curiosidades sobre Buckingham Palace

Detrás de sus 775 habitaciones se esconde un auténtico microcosmos autosuficiente. En el interior del palacio hay una oficina de correos, una piscina, una sala de cine e incluso un cajero automático privado en el sótano.

Los jardines ocupan unas 15 hectáreas y albergan más de 350 especies de flores, un lago y el jardín privado más grande de Londres.

Las paredes están construidas con piedra oolítica, el mismo material utilizado en edificios tan emblemáticos como el Empire State Building y el Pentágono.

En 1940, el palacio fue alcanzado por los bombardeos alemanes, pero el rey Jorge VI y la reina Isabel permanecieron en Londres, ganándose el respeto de toda la nación.

El famoso balcón —escenario de bodas reales, celebraciones y saludos a la multitud— fue una idea del príncipe Alberto, esposo de la reina Victoria, que lo concibió como un medio para acercar la Corona al pueblo.

Una idea que, casi dos siglos después, sigue funcionando.


*Este artículo ha sido escrito por Nicola Teofilo, se publicó por primera vez en Immobiliare.it/news y ha sido traducido por la Redacción de Indomio.es/news.

Compartir artículo
Newsletter
Suscríbete al newsletter para estar al día de nuestras últimas novedades

Artículos más leídos
Guías más leídas
Google News Banner
Contactar con la redacción
Contactar con la redacción
Para información, compartir informes y notas de prensa, escríbenos a info@indomio.es